INTERPRETACIÓN DE LOS DATOS DE MCG: RECOMENDACIÓN DE EXPERTOS

Acaba de publicarse el documento de consenso del grupo de trabajo “Consenso Internacional sobre tiempo en rango” que ha fijado los objetivos deseables de glucosa intersticial en los monitores continuos de glucosa (MCG) que sirvan de guía para pacientes y sanitarios en busca de un mejor control de la diabetes.
Como sabemos, la cifra de HbA1c es fiel reflejo del promedio de glucemia de los últimos 2-3 meses y se relaciona directamente con el riesgo de presentar complicaciones micro- y macrovasculares. Sin embargo, no aporta información sobre las excursiones glucémicas, ni sobre la cantidad y magnitud de las hipos e hiperglucemias, ni tampoco sobre la variabilidad glucémica entre distintos días.
La llegada de los MCG ofrece una visión continuada de la glucosa, lo que permite visualizar patrones y medir con exactitud el tiempo que la glucosa permanece en un rango predefinido (generalmente 70-180 mg/dL, aunque esto debe individualizarse con cada paciente).
El panel de expertos ha fijado 10 medidas (glucemia promedio, variabilidad glucémica, tiempo en rango 70-180, tiempo por debajo de 70, tiempo por encima de 180, etc.) imprescindibles para una correcta valoración de las medidas tomadas por los MCG.
Los TIR (time in ranges) han mostrado buena correlación con las complicaciones microvasculares y con la cifra de HbA1c, de manera que una reducción del 10% en el TIR se corresponde con un incremento de 64% y 40% en el riesgo de retinopatía y nefropatía, respectivamente. Un TIR de 70% y 50% se corresponden aproximadamente con una HbA1c de 7% y 8% respectivamente.
El documento completo puede consultarse en:
http://care.diabetesjournals.org/content/early/2019/06/07/dci19-0028

Hace 3 años se presentó en la reunión Científica anual de la American Diabetes Association (probablemente el evento científico sobre la diabetes más importante del mundo) una comunicación sobre los perros de alerta de la diabetes (PAD), con unos resultados poco alentadores en cuanto a efectividad y oportunidad, es decir, en cuanto a que avisen realmente ante la presencia de hipoglucemia y con la suficiente antelación como para evitar sus efectos: solamente el 12% de las alertas se correspondieron con una hipoglucemia real (<70 mg/dL) y cuando éstas se produjeron la mayoría (72%) lo hicieron con una media de 22 minutos de retraso respecto a un monitor continuo de glucosa. Como decía aquella reseña, “… Diabetes Dogs May Bark Too Often”.

La revisión de los trabajos más recientes, algunos de autores con dilatada experiencia en el campo de las hipoglucemias, no muestran datos más consistentes. Cuando las cifras se contrastan con anotaciones en papel y con un MCG “ciego”, la sensibilidad durante la vigilia fue muy baja para las hipos (35,9%) y aún menor para las hiperglucemias (26,2%). Pero durante el sueño, esta sensibilidad aún se redujo más: 22,2% para las hipos y 8,4% para las hiper.
Algunos estudios parecen indicar que el grado de entrenamiento puede influir bastante (un proceso que puede durar de 6 a 24 meses, con un costo de 2500 a 25000 dólares). Con todo, la mayoría de los trabajos están de acuerdo en que los perros detectan “algo” y algunos autores se han propuesto medir los compuestos volátiles que se supone se originan durante las hipoglucemias para elaborar un sistema de medición que no dependa de los PAD.

Lo que no cabe duda es que la mayoría de los que tienen un perro de alerta, para sí o para sus hijos, están muy satisfechos con su trabajo y no prescindirían de él por nada, dado el cariño y la compañía que proporcionan.

Fuente: http://endocrinoinfante.com/perros-de-alerta-para-la-diabetes-ladran-de-mas/

Dr. Javier González Pérez

Pediatra / Endocrinólogo Infantil

Asesor Médico de SODICAR

 

La Agencia Americana del Medicamento (FDA) ha lanzado un aviso alertando de los peligros de usar “páncreas artificiales” elaborados por el propio paciente (DIY) después de que una persona portador de un dispositivo DIY sufriera un accidente por sobredosis de insulina. El sistema consiste en un monitor continuo de glucosa y una bomba de insulina conectados mediante un algoritmo matemático computerizado. Aunque los componentes individuales están autorizados por la FDA y otras agencias, no han sido probados para funcionar juntos, de forma que podrían producirse lecturas inapropiadas de glucosa o dosis incorrectas de insulina, lo que según la FDA podría producir “hipoglucemia severa, coma, cetoacidosis y muerte”
https://www.bloomberg.com/news/articles/2019-05-17/patient-hurt-by-do-it-yourself-pancreas-prompting-fda-warning

 

Fuente: http://endocrinoinfante.com/la-fda-alerta-contra-los-dispositivos-do-it-yourself-en-diabeticos-tipo-1/

 

Dr. Javier González Pérez

Pediatra / Endocrinólogo Infantil

Asesor Médico de SODICAR

La Agencia Europea del Medicamento (EMA) acaba de aprobar el primer comprimido para el tratamiento (añadido a la insulina) para personas con DT1 e IMC >27 (sobrepeso grado II o preobesidad). La dapaglifozina actúa excretando el exceso de glucosa por la orina, disminuyendo así la glucemia y las calorías de la dieta. El principal efecto secundario es una mayor propensión a tener cetoacidosis.

 

Fuente: http://endocrinoinfante.com/nuevo-farmaco-via-oral-como-complemento-de-insulina-para-dt1-con-sobrepeso/

 

Dr. Javier González Pérez

Pediatra / Endocrinólogo Infantil

Asesor Médico de SODICAR

Ciertos medicamentos utilizados en el tratamiento de la DM2 están siendo utilizados por pacientes con DM1, además de la insulina, para disminuir sus niveles de glucemia. Estos fármacos bloquean la absorción de glucosa por los riñones, por lo que una parte del exceso de glucemia se elimina por la orina. Por este motivo, un efecto relativamente frecuente es la aparición de hipoglucemias. Pero además, se han descrito en personas con DM2 pero más aún en DM1 cuadros graves de cetoacidosis sin hiperglucemia e incluso con hipoglucemia paralela (cetoacidosis euglucémica), lo que puede hacer su diagnóstico difícil. Con objeto de aclarar el mecanismo de producción y su posible utilidad en personas con DM1 se inicia ahora en EEUU un ensayo que pretende medir sus efectos sobre HbA1c, peso, tiempo en normoglucemia (¡medido con monitores continuos de glucosa!) y la incidencia de hipoglucemias severas. Mientras tanto, parece prudente restringir su uso a los pacientes DM2 en quienes se ha ensayado.

 

Fuente: http://endocrinoinfante.com/pastillas-para-tratar-la-diabetes-tipo-1/

 

Dr. Javier González Pérez

Pediatra / Endocrinólogo Infantil

Asesor Médico de SODICAR